Enamorados del mar

Una brisa ligera sacude las aguas del puerto de Mar del Plata, que besan los cascos de un sin fin de navíos. Los colores del amanecer se ven reflejados en las pintorescas embarcaciones, que desde hace años recorren la costa argentina. Marineros listos para embarcar, comerciantes bulliciosos y lobos marinos recostados al sol componen el atractivo paisaje.

Considerada el principal centro turístico y balneario de la Argentina, la ciudad de Mar del Plata se encuentra emplazada a orillas del océano Atlántico, a sólo 404 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. “La perla del Atlántico” cuenta con 47 kilómetros de costa a lo largo de los cuales se suceden playas paradisíacas, acantilados imponentes y bahías sinuosas.

El Puerto de Mar del Plata es el “Cluster” pesquero con mayor capacidad de procesamiento del país y uno de los más grandes del mundo. Desde su creación, fue pensado como una terminal  que respondiera eficientemente a la fuerte demanda de servicios portuarios y brindara una salida al exterior para los productos de la zona, sirviendo como  soporte de las economías regionales. Con el tiempo se consolidó como una terminal multipropósito, donde convergen distintas actividades.

EL PUERTO VIEJO

Con el propósito de establecer con el Brasil una corriente de intercambio más activo que el existente, un consorcio portugués fundó un saladero de carne vacuna en la zona. La región, considerada la más idónea geográficamente para tal fin, comenzó a ser llamada Puerto de la Laguna de los Padres. El saladero y otras instalaciones quedaron a cargo de José Coelho de Meyrelles, quien había llegado a la región a fines de 1856.

Por cuestiones económicas y de salud, Coelho de Meyrelles vendió sus bienes a Patricio Peralta Ramos, quien supo visualizar el gran potencial de la región. En noviembre de 1873 Peralta Ramos comenzó las gestiones correspondientes ante el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires para que se reconociera la existencia del pueblo, haciendo hincapié en el nombre que él había elegido: “Mar del Plata”. A través del Decreto del 10 de febrero de 1874, el Gobernador de la provincia de Buenos Aires reconoció al poblado. Años más tarde, la fecha sería designada como la de la fundación de la ciudad de Mar del Plata.

21. Puerto de Mar del Plata

En 1877 Pedro Luro se hizo cargo del saladero y la grasería. También instaló un molino y construyó un nuevo muelle. De este modo, le otorgó un decisivo impulso a la agricultura y al desarrollo de la zona.

En 1879 el gobierno provincial autorizó la creación del Partido de General Pueyrredon. El 25 de octubre de 1887 el Congreso Nacional autorizó una petición de la “Sociedad Anónima Puerto Mar del Plata” para construir y explotar un puerto. En 1896 el entonces Departamento de Marina acusó haber recibido la documentación pertinente y los planos correspondientes al proyecto del “Puerto de Mar del Plata”.

EL NUEVO PUERTO

Desde que Patricio Peralta Ramos pretendió construir un puerto en el centro de la ciudad, hubo varios intentos para concretar esa idea. Muchas personalidades relevantes de la época participaron y fueron entusiastas emprendedores de esta gestión.

El 11 de octubre de 1909 se abrió el llamado a licitaciones para la construcción de un nuevo puerto. En total se presentaron ocho empresas: una argentina; una franco-argentina; una alemana; dos inglesas y tres francesas. En 1910, se aprobó el proyecto presentado por los señores Allard, Dolffous, Sillard y Wiriot -cuyas siglas forman “ALDOSIVI”- provenientes de París, Francia. La obra comprendía dos escolleras (rompeolas) de abrigo, la Sud de 2750 metros y la Norte de 1050 metros. Estas formarían una rada en donde se establecerían dársenas, muelles, depósitos, cobertizos y edificios para la Aduana, entre otros.

23. Puerto de Mar del Plata

El 7 de enero de 1911 se firmó en Buenos Aires el contrato de construcción del puerto Mar del Plata, que tuvo un costo total de 12 millones de pesos moneda nacional oro. El inicio de las obras tuvo lugar el 24 de febrero de 1913 y recién el 10 de octubre de 1922 se inauguró oficialmente el puerto de Mar del Plata, el cual adquiriría su fisonomía actual  en 1939. Además, la extensión de las escolleras se redujo (Sud: 2559 metros; Norte: 800 metros) para poder ensanchar la boca del puerto.

EL PUERTO Y SU GENTE

Los primeros en instalarse en la zona fueron los trabajadores de la empresa constructora. Algunos habían sido contratados en el exterior, ya que se necesitaba mano de obra calificada, mientras que otros ya estaban radicados en Mar del Plata desde la construcción de la “Rambla Francesa” -inaugurada el 19 de enero de 1913-. La empresa mandó a construir casillas de madera para los obreros, ubicadas en la zona que va desde la calle Edison hacia el mar.

El Museo del Hombre del Puerto “Cleto Ciocchini”, inaugurado en 1990, custodia una importante colección de fotos, documentos y bibliografía, que dan testimonio de los hechos y las costumbres de los primeros pobladores de la zona. En una sala dedicada al célebre pintor Cleto Ciocchini, las obras más renombradas del artista reflejan los paisajes, actividades e idiosincrasia de los pescadores de antaño.

BANQUINA DE PESCADORES

La Banquina de los Pescadores es el sitio donde se concentran las típicas lanchas amarillas, que parten a la madrugada y se alejan 15 millas de la costa para regresar a las primeras horas de la tarde con un cargamento de mariscos, besugo, corvina, pejerrey, trilla y anchoíta, entre otros. Estas embarcaciones ofrecen un espectáculo único para los amantes de la vida portuaria. Asimismo, los barcos de media altura, que se caracterizan por ser de color amarillo y rojo, se alejan unas 100 millas de la costa para pescar besugo, salmón, merluza y bonito, vuelven luego de unas 75 horas. Por otra parte, los navíos de altura, que tienen casco de color rojo, navegan entre una y dos semanas, y se dedican a la pesca de atún, calamar, centolla y merluza.

01. Puerto de Mar del Plata

El tradicional paseo de la banquina, ubicado en el sector de ingreso, ofrecer a los visitantes la posibilidad de adquirir recuerdos regionales, pescado fresco y productos en conservas. El lugar forma parte del circuito comercial, junto con el Complejo Comercial y Gastronómico, ubicado a pocos metros. Este último se destaca por la preparación de exquisitos platos a base de pescados y mariscos.

Cada verano la banquina se convierte en la sede de la Fiesta de los Pescadores. Entonces, el aire se llena de música y carcajadas, mientras la gente de la zona espera la elección de la su Reina. Con sus barcas coloridas y el folklore típico de las zonas costeras, el Puerto de Mar del Plata es una parada obligada para quienes visitan la ciudad.

Texto y fotos de Gabriela Naso.

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