Descubrir Malvinas

El Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur ofrece una visión integral de las Islas, a través de un recorrido dinámico e interactivo, que reafirma la soberanía argentina sobre el archipiélago desde distintas aristas.

El 10 de junio tiene un significado especial para los argentinos, cargado de historia y emociones: es el “Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes”.  La fecha también conmemora la creación de la “Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas”, que tuvo lugar en 1829. No es casual que en 2014 se eligiera ese mismo día para inaugurar el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, emplazado en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (Ex ESMA) – Avenida del Libertador 8151, Ciudad de Buenos Aires-.

Durante la última Dictadura Cívico Militar, la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) fue uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio. Se estima que unas 5 mil personas fueron torturadas y desaparecidas en el predio ubicado en plena zona norte de la Ciudad de Buenos Aires, entre 1976 y 1983. A 40 años del golpe, el Espacio se propone como un ámbito de homenaje a las víctimas y de condena a los crímenes de lesa humanidad.

Una imponente bandera argentina señala la entrada al Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, creado por iniciativa de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2012. Dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación, es el primer museo nacional que tiene por objetivo representar la memoria colectiva del pueblo argentino sobre las Malvinas. En ese sentido, la institución ofrece una atractiva propuesta, que combina un recorrido integral con lo último en tecnología y se adapta a todas las edades.

Museo Malvinas (2)

SENTIR MALVINAS

Basta con atravesar el pórtico de entrada para sentir que algo se modifica en uno. De repente, perdemos la noción del tiempo y el espacio, nos trasladamos a la costa de las Islas Malvinas y, desde allí, casi podemos experimentar cómo la brisa nos acaricia el rostro. El viaje se inicia en la sala “Prólogo” con la proyección “Sentir Malvinas”, que presenta de modo sintético el recorrido propuesto por el Museo, el cual se divide en cuatro estaciones. Dispuesto en el área principal del edificio, el espacio posee un cine a 360 grados donde se recrea el ambiente y la historia de las Islas, a través de imágenes y sonidos. En el exterior de la sala se despliega una línea de tiempo que refleja la “Historia de la usurpación” de las Islas, mientras que del techo pende el avión original con el que el piloto Miguel Lawler Fitzgerald sobrevoló Malvinas, un Cessna 185 de un solo motor.

En la planta baja del Museo se ubica la sala de muestras temporarias, el auditorio -espacio multiuso con sillas móviles, una pantalla y un escenario preparado para el desarrollo de diversas conferencias y proyección de películas-, y la sala dedicada a “La asombrosa excursión de Zamba”, que invita al público infantil a conocer de cerca la historia de las Islas.

Museo Malvinas. Avión del piloto Miguel Lawler Fitzgerald (2)

ESTACIÓN DE LA VIDA

Dos gigantografías de las Islas Malvinas -una de 1933 y otra de la actualidad- dan la bienvenida a la primera estación. Allí se explica la verdadera dimensión geográfica de Malvinas, un archipiélago compuesto por dos islas grandes –Soledad y Gran Malvina- y varios islotes. La geografía se articula con la flora y la fauna, destacándose diversas especies, como el zorro malvinero –extinto-, el elefante marino, el albatro ceja negra y el lobo marino, entre otras, para demostrar que se trata de un mismo ecosistema, donde habitan los mismos animales. De este modo, se marca la continuidad ecológica a través de las especies que vinculan la costa patagónica, el archipiélago de Malvinas, las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

El guará o zorro malvinero es el único animal autóctono de las Islas Malvinas. Descripto por Darwin en sus diarios, el guará medía unos 90 centímetros desde el hocico hasta el nacimiento de la cola, que alcanzaba los 30 centímetros. Su tupido pelaje era óptimo para sortear el invierno. Sin embargo, la especie fue una víctima más de la usurpación británica, hasta el punto tal que fue extinto a fines del siglo XIX, producto de la caza. Hoy, una de las monedas en circulación en las Islas Malvinas presenta la imagen del zorro malvinero. Sus propios depredadores alzan su imagen como insignia.

La estación combina animales embalsamados y proyecciones de la costa y el mar del archipiélago para defender la soberanía argentina desde la fauna, la flora y la geografía. Además, ofrece una visión de la riqueza marítima de las Islas y permite comprender los recursos naturales usufructuados ilegítimamente por el Reino Unido.

El Mapa Bicontinetal Argentino, votado por unanimidad por el Congreso Nacional en 2010, ofrece una visión a escala de los 2 millones de kilómetros cuadrados en disputa territorial. El espacio también cuenta con una sala dedicada a Raymundo Gleyzer, el primer cineasta argentino que viajó y filmó las Islas Malvinas. Allí se recuerda la obra del artista, quien fue desaparecido por la última Dictadura Cívico Militar.

Museo Malvinas. Fauna

ESTACIÓN DE LA PASIÓN

La segunda parte del recorrido contempla desde los primeros avistajes en 1520, hasta la Guerra de Malvinas en 1982. Allí se presenta cómo era la vida en las Islas, se explica el modo en que se produjo la usurpación británica y se exponen los reclamos que se llevaron a cabo de forma ininterrumpida, pacífica y diplomática, desde 1833 hasta 1982. La dimensión histórica comienza con una vitrina dedicada al General José de San Martín, donde se demuestra cómo, al ser un territorio heredado de la colonia española, las Malvinas eran parte de la concepción geopolítica de los próceres argentinos.

En esta estación se destacan las biografías del primer comandante político militar de las Islas, Don Luis Vernet; las valientes de Malvinas –María Sáenz de Vernet, Matilde Vernet, María Cristina Verrier, Mariana Grande y las enfermeras que participaron en la Guerra-; el gaucho Antonio Rivero; el piloto argentino Miguel Lawler Fitzgerald; y los ex presidentes de la Nación Arturo Illia y Juan Domingo Perón.

El 28 de septiembre de 1966, bajo el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, un grupo de militantes peronistas, liderados por Dardo Cabo, llevó adelante el Operativo Cóndor, con el objetivo de reivindicar la soberanía nacional sobre las Islas. El grupo secuestró un avión de Aerolíneas Argentinas que tenía como destino Río Gallegos y lo desvió hacia el archipiélago, donde desplegó siete banderas argentinas. El 24 de agosto de 2012, María Cristina Verrier, quien fue la compañera de Cabo, le entregó a Fernández de Kirchner las siete banderas que flamearon sobre las Isas. Hoy, una de ellas se exhibe en el Museo.

A esta altura del recorrido, distintos elementos y fotografías dan cuenta del momento de mayor auge de diálogo entre Argentina y Gran Bretaña. Por aquel entonces, el Estado argentino tenía una presencia activa en las Islas, a través de distintas empresas, como YPF, Gas del Estado, y Correo Argentino.

Por último, la sala de “Las tres plazas” propone reflexionar sobre las movilizaciones populares a la Plaza de Mayo que tuvieron lugar el 30 de marzo de 1982, el 2 y 10 de abril de 1982, y el 14 y 15 de junio de 1982.

Museo Malvinas. Bandera Operativo óndor

ESTACIÓN DE LA MUERTE

Esta etapa del recorrido contempla el período de la Guerra de Malvinas (2 de abril-14 de junio de 1982), desde la óptica de la memoria y los Derechos Humanos. Las salas “La vida en la guerra” y “El informe Rattenbach” presentan las duras condiciones en que combatieron los soldados y las responsabilidades de la Junta Militar en el contexto de la guerra.

El Informe Rattenbach, producido por la Comisión de Análisis y Evaluación de las Responsabilidades Políticas y Estratégico Militares en el Conflicto del Atlántico Sur, fue creado por iniciativa de la Junta Militar, que designó un equipo de militares para realizar un relevamiento sobre el conflicto en Malvinas, con el objetivo de limpiar su imagen. Los resultados no fueron los esperados. La concienzuda investigación, liderada por el Teniente General Benjamín Rattenbach, demostró la improvisación de los dictadores, los maltratos hacia los soldados y las pésimas condiciones que debieron soportar en las Islas. Del Informe se desprende que la derrota argentina era la única posibilidad. Mal preparadas y peor conducidas, las tropas argentinas no sólo resistieron al enemigo, sino también el hambre y el frío.

Oculto bajo la carátula de “Secreto de Estado”, el Informe Rattenbach salió a la luz el 7 de febrero de 2012, cuando la Presidenta ordenó su desclasificación y su difusión en el marco de la política de Memoria, Verdad y Justicia, Democracia y Soberanía. Aquí es cuando la ubicación del Museo en el Espacio Memoria y Derechos Humanos cobra sentido.

La sala de los “Caídos” rinde homenaje quienes dejaron sus vidas en Malvinas. Una réplica del Cementerio de Darwin recuerda a los 649 caídos, aunque el Museo se encarga de hacer una diferencia con aquellos oficiales que formaron parte del sistema de detención y desaparición forzada de personas durante la última Dictadura Cívico Militar, como en el caso de Pedro Edgardo Giachino.

Museo Malvinas

ESTACIÓN DE LA RESURRECCIÓN

La cuarta y última etapa del recorrido abarca el período democrático. En la sala de “Posguerra” los testimonios de excombatientes dan cuenta de los días difíciles que debieron afrontar tras su regreso al continente. Asimismo, la sala “Malvinas y democracia” explica por qué, a partir de 2003, Malvinas se convirtió en una causa nacional, regional y global.

El recorrido concluye en la “Medaiteca”, donde una mesa interactiva con tres pantallas invita a explorar el despliegue histórico del colonialismo británico, reforzar los fundamentos del reclamo argentino, tomar conciencia de los recursos naturales existentes en las Islas e indagar sobre los diecisiete casos de “territorios no autónomos” que reconoce Naciones Unidas, entre los que se encuentra el caso Malvinas.

Museo Malvinas. Sala interactiva

ÚNICO EN SU TIPO

Diseñado por un equipo de arquitectos de la Dirección Nacional de Arquitectura, que depende del Ministerio de Planificación de la Nación, el nuevo museo comenzó a construirse a fines de 2012. El moderno edificio abarca unos 5 mil metros cuadrados cubiertos, distribuidos en tres niveles. Hecho en hormigón armado con divisiones internas de durlock, posee un espacio central vidriado, ubicado de cara al río para aprovechar la luz solar.

En el exterior se ubica un espejo de agua de 2500 metros cuadrados, donde se observa una reproducción a escala de las Islas Malvinas y la silueta del ARA “General Belgrano”, hundido por las fuerzas británicas durante el conflicto de 1982.

El Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur se destaca por ser uno de los más modernos e interactivos de América del Sur. Las distintas salas incluyen muestras audiovisuales -con soporte de tecnología LCD y táctil-, tableros interactivos, tablets, parlantes verticales, objetos históricos, textos literarios, pinturas, cartas y documentos históricos, sonido ambiente, fotografías, mapas y planos. Todos estos elementos, junto con el relato de los guías, nos trasladan a 1800 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, nos llevan al corazón de las Islas Malvinas.

Museo Malvinas. Sala interactiva.

INFORMACIÓN ÚTIL

Horarios: De miércoles a viernes de 9 a 17 hs. Sábados, domingos y feriados de 12 a 20 hs. Feriados en los que el Museo permanece cerrado al público: 1º de enero, Viernes Santo, 25 de diciembre y 1º de mayo.

Entrada gratuita.

Tel: (0054) 11 5280-0750 | Mail: contacto@museomalvinas.gob.ar y visitasguiadas@museomalvinas.gob.ar

 +info: museomalvinas.gob.ar

 

Texto y fotos de Gabriela Naso.

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