Sendero del Golf

Parte de los circuitos tradicionales del programa Turismo Cultural Berazategui, el “Sendero del Golf” invita a profundizar en la trayectoria del eximio golfista argentino  Roberto De Vicenzo,  hacer algunos golpes en la cancha de mini-golf del museo que lleva su nombre y dejarse atrapar por el encanto de la localidad de Ranelagh, conocida como la “Ciudad Jardín”.

A sólo unos minutos del centro comercial de Berazategui, provincia de Buenos Aires, el Museo del Golf Roberto De Vicenzo propone descubrir el encanto de este apasionante deporte. Inaugurado el 13 de mayo de 2006, el museo reúne trofeos, fotografías, documentos y elementos vinculados a la práctica deportiva, con el objetivo de difundir la historia del golf en Argentina, su incidencia en Ranelagh y su vinculación con la figura del Maestro.

Nacido el 14 de abril de 1923 en la localidad de Villa Ballester, partido de San Martín, De Vicenzo tuvo su primer contacto con el golf a los ocho años, cuando ofició de caddie. Dos años después, a los diez, jugó su primer certamen y no se detuvo jamás.  A lo largo de toda su carrera se destacó por ser un caballero, dentro y fuera de la cancha. Con 231 torneos ganados, De Vicenzo es considerado el mejor golfista argentino de todos los tiempos. Ganó nueve veces el Abierto de la República Argentina, el primero en 1944 y el último en 1974. Además, en distintas ocasiones, obtuvo el primer puesto en los Abiertos de Argentina, Alemania, Bélgica, Brasil, Panamá, Colombia, Chile, España, Holanda, Jamaica, Francia, México, Venezuela, Perú, Puerto Rico y Uruguay.

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El museo que lleva el nombre del reconocido golfista se encuentra emplazado en una antigua casona, perteneciente a Rodolfo León Mansilla y su esposa, María Luisa López. La propiedad, ubicada en la calle 28 y 132,  fue el casco de un establecimiento rural llamado  “La Sorpresa”, en alusión a la yegua preferida de la familia Mansilla. María Luisa, inmigrante española de origen humilde y carácter decidido, fue una mujer moderna, emprendedora y aventurera, que conducía automóviles, criaba animales exóticos y preparaba “ollas populares” para la peonada. Jamás se encasilló en los estereotipos femeninos de la época. Asimismo, Rodolfo León, descendiente del escritor y militar Lucio V. Mansilla, construyó junto a María Luisa un modo de vida singular. Ejemplo de dandy argentino y dueño de una posición económica acomodada, supo ser un coleccionista de armas apasionado, afecto a la caza, las artes y el buen beber. También fue entusiasta de los avances técnicos del momento, al punto de tener su propia emisora radial.

La vivienda, diseñada y ejecutada por el arquitecto Jorge Eduardo Birabén, presenta un estilo neocolonial.  En el hall se destacan dos hornacinas con mosaicos cerámicos firmados por Fernando Arranz, otrora director de la Escuela Argentina de Cerámica. Los trabajos del artista -realizadas con la técnica conocida como “cuerda seca”- también se encuentran distribuidos en el amplio parque que rodea la construcción y en interior de la casona, como ornamento en una interesante integración de artes decorativas aplicadas a la construcción. Cuidados trabajos de herrería artística, la proporción de los vanos y la volumetría general completan la imagen de esta importante pieza incorporada al patrimonio arquitectónico municipal.

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Luego de probar suerte en los hoyos de la cancha de minigolf, continuamos rumbo a la localidad de Ranelagh, cuya historia se remonta a principios del siglo XX, cuando en la provincia de Buenos Aires abundaban los espacios verdes, grandes extensiones de tierras dedicadas a tareas rurales, tambos, chacras o estancias de descanso. En 1911 el Ferrocarril del Sud, una empresa de capitales británicos, construyó la estación Ranelagh, en la mitad del ramal Berazategui/Bosques. El nombre, de origen inglés, evocaba las propiedades del Conde de Ranelagh, ubicadas a orillas del río Támesis, en Londres. En compensación por las obras realizadas, la compañía de Tierras del Sur (subsidiaria de Ferrocarril del Sud) recibió de sus propietarios doscientas hectáreas linderas a las vías. De ese modo, comenzó a escribirse la  historia del pueblo de Ranelagh, que desde un principio se caracterizó por su estilo inglés.

Al momento de su fundación, el nuevo pueblo pertenecía al partido de Quilmes. Recién en 1960 pasaría a formar parte del Municipio de Berazategui, al que actualmente pertenece.

A LA VERA DEL TREN

En 1913 la compañía Tierras del Sur construyó, junto con el arquitecto Marcó del Pont, los diez primeros chalets de Ranelagh, construcciones de un marcado estilo Tudor que despertaron gran interés en la zona. Con el correr del tiempo, llegaron a construirse otros 67 chalets de características similares. Cinco años más tarde, en 1918, la compañía de Tierras del Sur le encargó a su administrador, Sr. Heriberto Dadín, a su gerente, Sr. Juan Camy Debat, y al Sr. Philing la tarea de ubicar las tierras más idóneas para construir una cancha de golf. Como resultado de esa  búsqueda, fueron elegidas 65 hectáreas pertenecientes al Sr. Francisco Drago y a Don Enrique de Elía, miembros de antiguas familias de la zona.

En 1920 la compañía de Tierras del Sur inició la construcción del campo de golf, diseñado por Don Alberto del Solar Dorrego. Los trabajos de construcción fueron encargados al profesional Sr. Enrique Rossi, primo del Sr. José Jurado, considerado “el padre del Golf Profesional de Argentina”. El chalet N° 5 se utilizó como pequeño Club House y vivienda de la familia Castex, cuyo patriarca, Ricardo María Castex, era el encargado de los vestuarios. Años más tarde, la hija menor de Castex, Delia, se casaría De Vicenzo. Hoy, el eximio golfista y su esposa vivien a unas pocas cuadras el club, frente a la Estación de Ranelagh.

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INFORMACIÓN ÚTIL

El Programa de Turismo Cultural pone en valor al patrimonio cultural y natural de Berazategui a través de senderos de interpretación para disfrutar lugares, saberes y sabores, sensitiva e integralmente dentro del concepto de “turismo de experiencia”.

Los senderos de interpretación tienen una duración de tres horas y media aproximadamente en las que los visitantes recorren los distintos ámbitos de interés turístico que revelan la identidad local acompañados por guías especializados.

Se organizan en dos categorías: Sendero Urbanos y Senderos Verdes que incluyen refrigerios “in situ” y meriendas en una confitería local, respectivamente. Los recorridos están sujetos a condiciones climáticas favorables y en todos los casos, los menores deben estar acompañados por adultos.

+info: www.berazategui.gov.ar/cultura/areas/industrias-creativas/turismo-cultural

Contacto: turismo@culturaberazategui.gov.ar o al 4216-6190.

Texto y fotos de Gabriela Naso.

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